Iñigo García Blanco, Hermano Marista. Publicado en Eclesalia Informativo
ECLESALIA, 05/01/26.- Hay tiempos en los que mirar de frente la realidad se vuelve un acto de coraje. Tiempos en los que el dolor exige ser nombrado, en los que la fragilidad sale de sus escondites y se sienta a nuestro lado como una compañera incómoda pero sincera. Creo que vivimos un momento así. No hace falta ocultarlo: demasiadas vidas permanecen a la intemperie, numerosas historias siguen siendo violentadas, demasiados cuerpos y sueños son descartados antes incluso de poder florecer. También aquí, en este lado del Mediterráneo, donde tantas orillas guardan silencios que duelen.


